Tengo un trabajo que me encanta, entre otros motivos porque me permite viajar por ciudades fascinantes, hacer negocios y conocer personas maravillosas. Disfruto mucho viajando por trabajo a San Francisco, New York, Miami, Tel Aviv, Cape Town, Barcelona, Estocolmo, París, Munich, Londres, Buenos Aires, Shangai o Río de Janeiro. Y cuando conozco emprendedores de internet, si tuviera que decir algo que los une, es la capacidad de tener una mente libre, flexible y expansiva.
Libre por permitirse soñar, inventar, crear, y ser sobretodo mentes curiosas. Y libres de prejuicios. Flexible porque como emprendedores siempre hay que estar tomando decisiones, y más de una vez nuestra decisión pueden no ser la acertada, y es ese momento es importante tener la flexibilidad de cambiar de estrategia y planes si el mercado lo demanda. Y expansiva porque siento que mantienen la curiosidad por las cosas, mantienen la capacidad de asombro, y sobretodo les encanta aprender. Todo en la vida es prueba y error y lo bueno es equivocarse rápido (y ojalá barato) para poder tomar mejores decisiones en el futuro.
Cuando entrevisto a gente para mi equipo, lo que siempre busco es eso: Que tengan una mente libre, flexible, y expansiva.

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